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jueves, 14 de octubre de 2010

"Cómo Despiezar un Cuerpo Humano para el Consumo Personal"

por Bob Arson

Esta es una guía paso a paso de cómo convertir un cuerpo humano en porciones bien escogidas y útiles de carne. Como en cualquier ámbito, hay muchos métodos para llevar esto a la práctica y deberá tomar este texto más como un compendio de sugerencias que como reglas concretas. Usted notará que la reducción de piezas más grandes en otras más pequeñas o cortes "al por menor" serán mencionados solamente de pasada, y no nos centraremos en ello. Además, evitaremos el uso de grasa humana y visceras, dejándo su uso a cocineros más experimentados. Estas opciones, junto con recetas y sugerencias de presentación, son casi infinitas en su variedad y las dejamos en manos del lector. Hemos adecuado estas pautas para que sean simples y funcionales, pero reconocemos que siempre hay sitio para la mejora y damos la bienvenida a sus sugerencias.

Antes de llevar a cabo la tarea principal, debemos mencionar que el despiece completo de una persona requiere una gran cantidad de tiempo, esfuerzo y espacio. Si el consumidor no desea pasar por la dura prueba de procesar y almacenar el animal entero, un alternativa fácil es la que sigue. Simplemente sierre a través de una o ambas piernas en los puntos directamente debajo de las ingles y de algunos centímetros sobre las rodillas. Una vez que estén peladas, estas porciones se puedan entonces cortar en filetes redondos del grosor escogido, deshuesándolos para realizar asados, etc. La carne para varios platos se obtiene así fácilmente sin necesidad de destripar o de las complejidades de preparar el cuerpo entero.

El cuerpo humano (también referido a través de la historia culinaria como "cerdo largo" o "cabra sin pelo" en el caso de especímenes más jóvenes) no está estructuralmente diseñado como fuente de alimento. Observando la anatomía y el esqueleto, uno puede ver que el animal humano no está construido para ser consumido, y como tal no proporcionará tanta carne como el cerdo o la vaca (por ejemplo, un buey medio de 1000 libras alcanza para obtener 432 libras de carne de vaca vendible). La pelvis central grande y las amplias láminas del hombro también interfieren en la realización de cortes perfectos. Sin embargo también tiene sus ventajas, especialmente debido al hecho de que el especímen típico pesará entre 100-200 libras, siendo manipulado fácilmente por una persona de suficiente envergadura.