por Bob Arson
Antes de llevar a cabo la tarea principal, debemos mencionar que el despiece completo de una persona requiere una gran cantidad de tiempo, esfuerzo y espacio. Si el consumidor no desea pasar por la dura prueba de procesar y almacenar el animal entero, un alternativa fácil es la que sigue. Simplemente sierre a través de una o ambas piernas en los puntos directamente debajo de las ingles y de algunos centímetros sobre las rodillas. Una vez que estén peladas, estas porciones se puedan entonces cortar en filetes redondos del grosor escogido, deshuesándolos para realizar asados, etc. La carne para varios platos se obtiene así fácilmente sin necesidad de destripar o de las complejidades de preparar el cuerpo entero.
El cuerpo humano (también referido a través de la historia culinaria como "cerdo largo" o "cabra sin pelo" en el caso de especímenes más jóvenes) no está estructuralmente diseñado como fuente de alimento. Observando la anatomía y el esqueleto, uno puede ver que el animal humano no está construido para ser consumido, y como tal no proporcionará tanta carne como el cerdo o la vaca (por ejemplo, un buey medio de 1000 libras alcanza para obtener 432 libras de carne de vaca vendible). La pelvis central grande y las amplias láminas del hombro también interfieren en la realización de cortes perfectos. Sin embargo también tiene sus ventajas, especialmente debido al hecho de que el especímen típico pesará entre 100-200 libras, siendo manipulado fácilmente por una persona de suficiente envergadura.
